Un poema:
luna lunera
la luna llegaba gastada a nosotrosya usada por otrosotros enamorados o a punto de enamorarseparejas estables alemanasla veíamos sin emocionarnos, decepcionadosuna informativista luciendo la misma blusaque el día anterioruna top model descalza paseando por su casalas plantas de la plaza esperaban el rocíola fuente estaba apagada, a oscuras, negraera tarde, la gente normal estaba durmiendono tenía ganas de darte besosde de decirte palabras ingeniosas, ni nadapensaba en otras cosas, pensaba, por ejemploque mi corte de pelo era como para andar solteronada me hacía recordar momentos lindosera un momento feo, malolos momentos malos son como helados granizadosel helado se derrite en tu bocay te queda la lengua con pedacitos de chocolateme olvidaba que existían las segundas oportunidadesvos decías que era invierno pero queen el medio de la tierra había fuegosentía que me aburríassentía que me quitabas, me robabas el tiempoque eras como la gente del campo en las mañanasque chupa la leche directamente de la ubrehablabas de irte del país, irte solo, trabajar en baresno querías irte a españa como todos tus amigosdecías que el futuro estaba en portugalyo estaba seguro que esoera lo mejor que podías hacer
De repente, he vuelto. Y con toda la energía de la que soy capaz, me he metido de cabeza en el código HTML de Blogger y he estado trasteando algunas cosas, recordando mi pasado de casi-aprendiz-de-programadora (que ahí se quedó, y luego nada que ver). Aparentemente no ha cambiado nada. Nadie entra a leer mis posts desde hace ya varios años, así que nadie se acordará de cómo era antes ni se dará cuenta de lo que ha cambiado. Pero si me conoces de verdad, como persona, como Lucía, sabrás que me obsesionan las tipografías y las fuentes y que algo que hago -con frecuencia, sorprendentemente- es cambiar las tipografías de mi vida. Últimamente me obsesionan bastante las fuentes tipo Monospace, así que me he decidido por ellas. Esa estética old internet me puede... Pero se me escapan los conocimientos de programación necesarios para hacer algo más que cambiar un tipo de letra y unos colores. Además, ya nadie publica tutoriales en sus blogs sobre cómo personalizar tu blog de Blogger. Recuerdo algunos de los que era muy asidua y que básicamente me enseñaron todo lo que sé (o sabía). Todo el mundo lo deja, al final, parece. Recuerdo leer que era posible ganar dinero con tu blog. Menos mal que nunca fue mi idea.
Ha cambiado mucho el panorama de la publicación en internet desde la última vez que fui realmente constante con las entradas aquí. Han surgido mil plataformas nuevas, formatos, personalidades, conceptos. ¿Dónde entran los blogs de literatura en este nuevo paradigma digital? Aunque también hace tiempo que este no es un blog de literatura. Sin embargo, si algo se ha mantenido constante en mi vida todos estos años, además del estudio, es la lectura. Otras cosas a su alrededor han cambiado: por supuesto, ya no leo las mismas cosas. También me he atrevido a dejar libros a la mitad (esto aún me cuesta). Y, sobre todo, ya no me veo capaz de escribir las reseñas que escribía en su momento, algunas largas y minuciosas, otras más escuetas. Hay tantas cosas por escribir... y cada día me siento menos capaz. Porque leo a otras personas y no puedo evitar compararme, pensar en que probablemente sigan la rutina perfecta de escritura de Virginia Woolf, lean mucho más que yo, sean mucho más inteligentes y sepan conectar ideas de formas originales y novedosas, lo que les permite escribir largos libros y no abandonar el proyecto a la mitad, como creo que me pasaría a mí si volviera a abrir un documento de texto con la idea de escribir un libro.
En fin, yo sé que ya nadie lee blogs. En realidad, esto es un puro ejercicio nostálgico y personal de práctica de escritura, de enfrentar esa incapacidad que se ha apoderado de mis dedos y mis ojos y mi cerebro. De decirme: PUEDO ESCRIBIR. No solo puedo escribir: SÉ HACERLO, Y SÉ HACERLO BIEN. Y huir del cajón de la autoficción y el diario personal en el que parece que nos estamos metiendo muchas mujeres. Y ESCRIBIR POR ESCRIBIR, PORQUE QUIERO Y YA. DE LO QUE QUIERO, CUANDO QUIERO, ESCRIBIRESCRIBIRESCRIBIRESCRIBIRESCRIBIRESCRIBIRESCRIBIR.
También hacer muchas fotos. OYE. Una práctica artística-old-internetiana. Hacer lo que me plazca y disfrutar de todo ello. Qué mierda que la IA pueda entrar en todo esto y fagocitarlo y vomitarlo convertido en un monstruo con mil ojos y piernas y dar ideas masticadas con restos de comidas anteriores.
